El gobernador Rolando Figueroa tomó la decisión de despedir a tres trabajadores del Estado neuquino debido a inasistencias injustificadas y la presentación de certificados médicos falsos. Uno de los despedidos, Walter Ezequiel López, quien trabajaba como enfermero en el Hospital Castro Rendón de la ciudad de Neuquén, fue exonerado por haber presentado documentos apócrifos para justificar sus faltas en varias fechas.
Los auditores confirmaron que López había presentado certificados que alegaban problemas como "síndrome febril y vómitos" y "gripe sintomática", los cuales fueron elaborados fuera del hospital. Testimonios de médicos indicaron que los enfermeros tenían acceso a los sellos, lo que facilitó la falsificación. Los auditores señalaron que sus acciones no solo constituyen un posible delito, sino que también reflejan una "notoria indignidad moral". Si se comprueba que cobró por los días no trabajados, se iniciarán acciones para recuperar esos montos.
Además de López, fueron despedidas dos empleadas más por faltas reiteradas. Una de ellas, Laura Alejandra Peralta, trabajaba en el ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano y fue acusada de abandono de cargo por inasistencias injustificadas en varios períodos. Las autoridades también investigarán si cobró por los días que no estuvo en su puesto, y en caso afirmativo, se tomarán medidas legales por posible enriquecimiento sin causa en perjuicio de la administración pública provincial.