Durante este invierno, el dispositivo de atención nocturna ha recibido a 275 personas, brindando apoyo en un contexto de bajas temperaturas. Este parador, ubicado a la vera de la ruta 7, se ha convertido en un recurso vital para quienes tienen dificultades habitacionales, principalmente para aquellos que residen en Neuquén.
Hasta el 30 de julio, se registró que 216 de los 275 asistentes eran oriundos de la provincia, siendo la mayoría de Neuquén capital, aunque también hay personas de Plottier, Centenario y la comarca petrolera. El 92% de los alojados son varones, mientras que solo 20 mujeres han utilizado el refugio.
En cuanto a la franja etaria, la mayoría de los asistentes tienen entre 20 y 50 años, con un notable número de personas entre 30 y 39 años, que suman 91 individuos. El 29 de julio se registró un pico de 117 personas en el parador, día marcado por lluvias intensas.
Los datos indican que el 81% de los asistentes son originarios de la región, lo que desafía la percepción de que la vulnerabilidad se asocia principalmente a recién llegados. Aunque el refugio está abierto a todos, se prioriza la atención a los ciudadanos de Neuquén. También se han hospedado personas de otras provincias como Tucumán, San Juan y Río Negro, quienes llegaron en busca de empleo y no lograron integrarse al mercado laboral local.