El Volcán Nevado de Longaví, ubicado en Chile y cercano a la provincia de Neuquén, ha cambiado su nivel de alerta técnica de verde a amarillo. Este ajuste fue comunicado por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS). Las autoridades han aclarado que, aunque se han detectado variaciones en el monitoreo volcánico, esto no significa que una erupción sea inminente.
La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, junto con la Dirección Provincial de Protección, están llevando a cabo un monitoreo constante de la situación. Hasta el momento, se ha descartado cualquier tipo de afectación al territorio argentino, a pesar de que las localidades más cercanas, como Pichi Neuquén y Manzano Amargo, se encuentran a menos de 100 kilómetros del volcán.
Este cambio en el nivel de alerta se relaciona con un aumento en la actividad sísmica del volcán, que ha sido registrado desde el 20 de mayo de 2026, con eventos de tipo Volcano Tectónico (VT). Estos eventos indican un cambio significativo en la actividad interna del volcán, incluida la aparición de una nueva fuente sísmica a 4-5 km al suroeste del cráter, a profundidades cercanas a 3 km.