Fernanda Arias, una abogada de Neuquén, ha estado trabajando incansablemente en Venezuela, luego del devastador terremoto que afectó al país. A sus 39 años, Arias se unió a la Brigada Fénix para participar en operaciones de rescate, donde su objetivo fue encontrar sobrevivientes y recuperar víctimas entre los escombros. Durante una semana, colaboró con especialistas internacionales en medio de un escenario de dolor y destrucción.
Su trayectoria en el rescate comenzó a los 17 años, cuando una visita de Bomberos Voluntarios a su escuela en Junín de los Andes despertó su interés por esta labor. Desde entonces, ha dedicado gran parte de su vida a esta vocación, que combina con su trabajo como abogada en el Poder Judicial provincial. Aunque su día a día transcurre entre expedientes, siempre que surge una emergencia, cambia su rol por el de rescatista, equipándose con el casco y las herramientas necesarias.
A lo largo de los años, ha acumulado una serie de especializaciones, incluyendo buceo y rescates en estructuras colapsadas. Reconoce que esta elección de vida no tiene una razón única, sino que es el resultado de una profunda vocación por ayudar a los demás. A pesar de los riesgos asociados con su trabajo, enfatiza la importancia de la capacitación constante para garantizar la seguridad en las operaciones de rescate.