La semana pasada concluyó la segunda ronda de negociaciones entre el gobierno provincial y los sindicatos estatales para definir la pauta salarial de 2026. Se propuso un aumento del 2,5% trimestral para la primera mitad del año, alineándose con la intención del gobierno de Milei de establecer un techo del 10% en las paritarias. Sin embargo, la mayoría de los analistas no comparten esta expectativa, ya que el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central prevé una inflación del 20,8% para el próximo año.
En este contexto, los trabajadores estatales han enfrentado un ajuste significativo en sus salarios, acumulando una pérdida del 40% en términos reales. El gobierno provincial ya había recortado un 24% en enero de 2024, coincidiendo con el mes de mayor inflación. Esto se suma al aumento del 6% en los aportes al ISSN, que ha afectado aún más a los trabajadores.
Ante esta situación, los sindicatos agrupados en el Frente Gremial han manifestado su preocupación y han instado al gobierno a reconsiderar su postura. ATE, dirigido por Carlos Quintriqueo, ha llevado a cabo acciones simbólicas para llamar la atención sobre el deterioro salarial y ha propuesto la creación de una mesa técnica para analizar el presupuesto provincial y encontrar soluciones a la crisis actual.