El gobierno de la provincia de Neuquén está implementando un plan vial que incluye la pavimentación de 900 kilómetros de rutas, con el fin de mejorar la infraestructura y apoyar el crecimiento de la industria hidrocarburífera. Este ambicioso proyecto busca conectar mejor las zonas más periféricas y facilitar el acceso a la región Confluencia.
Las obras recibirán financiamiento de empresas petroleras a través de adelantos de regalías y cesiones de nuevas áreas. Además, se prevé la creación de un fideicomiso con la participación de 10 operadoras, que aportarán 300 millones de dólares, y un aporte adicional de 150 millones de dólares por parte de la petrolera estatal YPF.
El gobierno provincial también planea implementar un sistema de peajes para financiar parte de estas obras, aunque el cobro se realizará principalmente a vehículos de empresas y de otras provincias, permitiendo a los residentes de Neuquén circular sin costo.
El gobernador Rolando Figueroa espera que estas mejoras en la infraestructura impulsen significativamente la producción de petróleo y gas para el año 2030, facilitando así la competitividad en el mercado internacional.