El partido PRO intensificó su presión sobre el Gobierno nacional al exigir la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras sus declaraciones sobre su situación patrimonial. A través de un comunicado, el PRO manifestó que su posición ha sido clara y que, tras conocer las explicaciones, consideran que Adorni no puede continuar en su cargo.
Desde la oposición, anunciaron que buscarán una interpelación en el Senado, aunque enfatizaron que no apoyarán iniciativas que consideren beneficiosas para el kirchnerismo. Afirmaron que su compromiso es con la defensa de las instituciones y el apoyo a los cambios del Gobierno, mientras exigen responsabilidades cuando sea necesario.
Después de una fallida sesión en la que intentaron avanzar con pedidos relacionados a Adorni, el PRO defendió su estrategia, señalando que lograron que la Comisión de Asuntos Constitucionales se reúna el próximo 30 de junio para discutir los expedientes sobre informes, interpelación y posible censura del funcionario. Aseguraron que el objetivo era emplazar a dicha comisión y no destituir a Adorni de inmediato.
La postura del PRO añade presión sobre el Gobierno de Javier Milei, que hasta ahora ha respaldado a Adorni y ha evitado que los intentos de la oposición avancen en el Congreso.