El 6 de marzo de 1994, el joven de 20 años, Omar Carrasco, desapareció mientras cumplía con el Servicio Militar Obligatorio en Zapala, Neuquén. Su cuerpo fue hallado un mes después en un descampado, lo que generó una fuerte conmoción social que llevó al gobierno de Carlos Menem a abolir este servicio en Argentina.
Carrasco había llegado al Grupo 161 de Artillería desde Cutral Co apenas tres días antes de su desaparición. Tras su muerte, se intentó presentar el hecho como un suicidio o una muerte accidental, pero la autopsia reveló lesiones graves, incluyendo tres costillas quebradas y un ojo golpeado, confirmando que había sido asesinado.
Su cadáver fue encontrado en el cerro Gaucho, a 700 metros de su compañía, en un lugar donde una patrulla había pasado 15 días antes sin notar nada. La investigación inicial del juez federal subrogante de Zapala, Rubén Caro, sugirió que Carrasco había sido víctima de castigos físicos en sus primeros días de reclutamiento.