El trágico accidente de vial en La Pampa, que resultó en la muerte de cuatro hermanas, tuvo un impacto devastador en Neuquén capital. Horas después del siniestro, una de las hermanas sobrevivientes, que se encontraba en una hostería con su hijo, se descompensó al recibir la noticia del accidente. La mujer, de aproximadamente 47 años, ya enfrentaba problemas de salud y estaba a la espera de un trasplante hepático.
Mientras se encontraba en la hostería, la mujer habló con otros huéspedes sobre la tragedia. Sin embargo, poco después, su hijo, angustiado, comenzó a llamar a su madre sin recibir respuesta. Los presentes en el lugar, alarmados por la situación, se acercaron para ayudarla. Una enfermera que estaba en el establecimiento le brindó primeros auxilios mientras esperaban la llegada de la ambulancia.
El pequeño, de cerca de 10 años, mostró una profunda desesperación y llamó a un familiar pidiendo ayuda, insistiendo en que no le cortara la comunicación. Minutos después, el familiar llegó al lugar y se hizo cargo del niño, mientras la mujer era trasladada a la clínica Pasteur, donde permanece internada y bajo atención médica.
El accidente ocurrió el lunes alrededor de las 19 en la intersección de la Ruta Provincial 14 y la Ruta Nacional 35, cerca de Santa Rosa, La Pampa, y ha conmocionado a la comunidad.