Un interno del Complejo V de Senillosa logró que se le entregara un colchón nuevo tras presentar un reclamo por las condiciones de su detención. El preso expresó su malestar por un ataque de chinches, que atribuyó al colchón viejo que le habían proporcionado, así como la falta de ropa de abrigo para enfrentar las bajas temperaturas. Su defensora oficial lo asistió en la elaboración de un habeas corpus relacionado con estas condiciones.
La Dirección Administrativa del complejo atendió su queja y, la semana pasada, le entregó un nuevo colchón y ropa de cama. A pesar de esta solución, el interno también solicitó un posible traslado a una cárcel federal más cercana a su familia, que reside en el conurbano bonaerense.
La Cámara Federal de General Roca está revisando el habeas corpus presentado, y los jueces señalaron que la decisión sobre el traslado dependerá del juzgado de Ejecución correspondiente. El hombre, originario de Zapala, expresó su deseo de permanecer en Viedma, mostrando descontento con su situación actual en Senillosa.
Los habeas corpus se presentan con frecuencia ante la justicia federal, y aunque algunos son justificados, otros generan controversia, como el caso del año pasado donde se rechazó un pedido para permitir el ingreso de una PlayStation a un interno en la Unidad 5 de Roca.