En la ciudad de Zapala, se han colocado carteles exigiendo justicia por Pablo Jesús Gabriel Córdoba, un soldado voluntario de 21 años. Córdoba estaba de guardia la madrugada del 1 de junio, y tras escuchar disparos entre las 6:10 y 6:15, fue encontrado herido. Los testigos reportaron al menos dos disparos, uno de los cuales fue más fuerte, a unos 350 metros de distancia.
El joven, con solo 10 meses en el servicio y con la intención de seguir una carrera militar, se preparaba para su turno en el puesto Casino de Suboficiales. A pesar de la oscuridad y el frío característico de la época, su estado de ánimo era bueno antes del incidente. Su padre, con una larga trayectoria en el Ejército, había influido en su decisión de enlistarse.
Luego de que el equipo asignado a Córdoba, conocido como "Fausto 406", dejó de responder, comenzaron las búsquedas. La falta de claridad en los testimonios sobre el momento y la secuencia de los disparos ha generado más preguntas sobre lo ocurrido esa mañana.