A ocho días del trágico suceso en el que Orlando Jara fue asesinado por sus hijos, Matías y Fernando, ambos de 21 y 27 años, respectivamente, la situación de los acusados es crítica. Están bajo prisión domiciliaria en la casa de una amiga, lejos del lugar donde ocurrió el crimen, en el barrio Zona II. El abogado defensor, Gustavo Lucero, manifestó que los hermanos están muy afectados emocionalmente y aún no han podido hablar sobre los hechos.
Lucero también destacó la necesidad de investigar el accionar policial, sugiriendo que podría haber similitudes con el doble femicidio de Las Ovejas. Reiteró que la madre de los acusados ha denunciado a la policía por no intervenir adecuadamente en situaciones previas. Los hermanos enfrentan cargos de homicidio agravado por el vínculo, y se pidió una evaluación psiquiátrica y psicológica para Matías, quien presenta problemas alimenticios.
La madre, Hilda Acuña, ha buscado ayuda de organismos estatales en múltiples ocasiones y, tras no obtener respuestas satisfactorias, expresó su frustración. Según su testimonio, incluso había denunciado incidentes de violencia en el hogar antes del crimen. La situación sigue siendo tensa y se espera que las investigaciones avancen para esclarecer los hechos y la intervención de las autoridades.