Una celebración en Neuquén se tornó en tragedia cuando un joven de 24 años perdió la vida tras la explosión de un artefacto de pirotecnia profesional. Otras tres personas, incluyendo un adolescente de 13 años, resultaron heridas en el incidente ocurrido en el barrio Z1, cerca de las bombas del EPAS, durante la noche del domingo.
Los equipos de emergencia y la policía llegaron al lugar, donde se constató el fallecimiento del joven y se brindó asistencia a los heridos, quienes fueron trasladados al hospital Heller y se encuentran fuera de peligro. El comisario inspector Juan Carlos Barroso indicó que la investigación reveló que se trataba de un artefacto de pirotecnia cuya venta y manipulación están restringidas.
Las primeras pericias sugieren que la víctima y sus familiares intentaron encender el explosivo utilizando un mortero casero, lo que resultó en una violenta deflagración. Barroso describió que la explosión causó una herida gravísima al joven, afectando de manera devastadora su cuerpo.
A pesar de que en Neuquén está prohibida la venta de pirotecnia, la policía confirmó que el artefacto provenía de Santa Fe, donde se puede adquirir bajo ciertas condiciones. Barroso destacó la dificultad de controlar el ingreso de estos elementos y la responsabilidad que implica su comercialización.