El juicio por el asesinato de Fermín Orlando Jara, ocurrido el 26 de enero de 2020, se desarrolla con testimonios desgarradores que revelan la violencia familiar sufrida por sus hijos. Fernando Jara, imputado por el crimen, no asiste a las audiencias. Ayer, su hermano Matías, de 21 años, describió la situación de terror vivida en el hogar, donde el padre agredía a la madre y a los hijos, afirmando que estaba convencido de que esa noche los iba a matar.
El conflicto que desencadenó el trágico hecho comenzó por una discusión sobre una cabeza de chivo reservada para la cena. Testigos relataron que Fermín Jara, en estado de ebriedad tras regresar de un casino, provocaba peleas sin necesidad de motivos. Matías recordó el momento del ataque, describiendo a Fernando con la cabeza de su padre, incapaz de creer lo que estaba sucediendo.
Diego Jara, otro hermano, también brindó un testimonio conmovedor, recordando la violencia constante en su hogar desde la niñez. Relató episodios de agresiones físicas y psicológicas, incluyendo un incidente en el que su padre, enfurecido, apuntó con un rifle a toda la familia. Las audiencias continúan, mientras se busca esclarecer la compleja dinámica familiar que llevó a este trágico desenlace.