El suboficial principal Juan José Córdoba Salto, padre del soldado Pablo Córdoba, asesinado en el Grupo de Artillería de Zapala, ha sido trasladado por el Ejército a un nuevo destino. Su movimiento ha sido programado para el 5 de febrero en el Regimiento de Infantería de Montaña N°10, situado en Covunco, a unos 25 kilómetros de su ciudad actual. Este traslado se da en un contexto de tensión, donde se ha manifestado el descontento del Ejército por las declaraciones públicas de Juan José sobre la investigación judicial.
La madre de Pablo, Natalia Uribe, considera que esta decisión busca limitar la capacidad de Juan José para seguir de cerca el avance de la causa. Desde el asesinato de su hijo, él ha expresado su frustración, señalando que se siente marginado dentro de la institución. Las críticas hacia el juez federal subrogante Hugo Greca han llevado a que el Ejército lo intimide, sugiriendo que evite relacionar el caso de su hijo con otros incidentes. En un acto oficial, Juan José llegó a afirmar que los responsables del crimen podrían estar entre sus pares, lo que provocó una reacción formal del Ejército, que ha manifestado su preocupación por sus declaraciones.