A más de dos décadas de la desaparición del estudiante de 18 años en el boliche El Fuerte, la Justicia Federal ha tomado un avance significativo. La fiscal federal interina Luisina Tiscornia ha solicitado la elevación a juicio oral para 19 personas acusadas de formar parte de una red de violencia y ocultamiento en relación a una desaparición forzada.
El requerimiento, presentado ante el Juzgado Federal N° 2 de Neuquén, incluye a 11 imputados como coautores y a 8 como partícipes necesarios del delito, que prevé penas de entre 10 y 25 años de prisión. La fiscalía sostiene que dentro del boliche, ubicado en la calle Primeros Pobladores, existía una estructura violenta de control.
Entre los acusados se encuentran seis militares del Batallón de Ingenieros de Montaña 6 y cinco policías de Neuquén, así como tres empleados civiles y el propietario del establecimiento. La acusación detalla que el personal de seguridad coordinaba movimientos a través de handies y desviaba a jóvenes a un área conocida como el “cuartito de seguridad”, donde se realizaban agresiones.
La fiscalía destaca varios elementos probatorios, como la falta de filmaciones de seguridad de la noche del 14 de junio de 2003, cuya ausencia es considerada inverosímil. Además, se reportan episodios de violencia en el local y encubrimiento posterior, como la destrucción de documentación policial relevante. Se sostiene que el estudiante Ávalos fue agredido y trasladado para ocultar su paradero.