El sector energético argentino, impulsado por el crecimiento de Vaca Muerta y el gas natural licuado (GNL), enfrenta un desafío significativo en cuanto a la disponibilidad de mano de obra calificada. Se estima que hacia 2030 se requerirán entre 30.000 y 43.000 trabajadores directos adicionales, lo que representa un incremento del 60% en comparación con el empleo actual.
La consultora NUMAN realizó un estudio que indica que el 54% de los profesionales argentinos en el exterior considera probable o muy probable regresar a trabajar en el país en los próximos tres años. De este grupo, un 14% está activamente evaluando esa posibilidad y un 40% se muestra abierto a regresar si surge una oportunidad adecuada.
El informe destaca que la formación de ingenieros en petróleo es insuficiente, con menos de 100 graduados por año, mientras que el Instituto Vaca Muerta tiene como meta formar 15.000 técnicos para 2030, lo que cubre solo parcialmente la demanda. La mayor necesidad radica en los mandos medios y altos, que requieren años de experiencia para desarrollarse.
Este crecimiento en la industria energética está impulsando una fuerte demanda de perfiles técnicos y jerárquicos, según lo expuesto por Daniel Urman, director y cofundador de NUMAN. La muestra del estudio abarcó a 183 profesionales senior de 33 países, reflejando la magnitud del desafío que enfrenta el sector.