El 1 de junio se cumplió el segundo aniversario de la muerte del soldado voluntario Pablo Córdoba, quien fue asesinado en el Regimiento de Infantería de Montaña 10 de Zapala. Su madre, Natalia Uribe, ha exigido justicia y ha denunciado un posible encubrimiento por parte del Ejército Argentino. Córdoba falleció en 2023 durante un cambio de guardia, recibiendo dos disparos, a pesar de que la versión oficial intentó presentar el hecho como un suicidio.
Natalia Uribe sostiene que las pruebas refutan la hipótesis de suicidio, afirmando que "mi hijo no se suicidó, lo mataron". Además, ha manifestado su descontento con la forma en que se ha manejado la situación, señalando que altos mandos militares y funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación están al tanto de las irregularidades del caso. La madre ha intentado involucrar a autoridades nacionales, llevando pruebas y solicitando atención sobre el caso.
La investigación inicial, liderada por el juez federal Hugo Greca, fue criticada por la familia debido a la falta de avances. Tras 21 meses sin progreso, el juez fue reemplazado por Ezequiel Andreani el 1 de marzo, según lo dispuesto por la Cámara Federal de Apelaciones de Roca. La situación ha generado una gran impotencia en la familia, que continúa buscando respuestas.