El Gobierno de Venezuela ha anunciado su decisión de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), argumentando un sesgo geográfico en sus operaciones que afecta a países de Latinoamérica y África. El ministro de Relaciones Exteriores, Félix Plasencia, comunicó esta decisión a través de la red social X, señalando que se trata de un proceso "firme e irrevocable".
La noticia fue transmitida al secretario general de la ONU, António Guterres, conforme al artículo 127 del Estatuto de Roma. Plasencia argumentó que la CPI ha centrado su atención de manera desproporcionada en Venezuela, lo que perpetúa la persecución contra su pueblo y agrava las desigualdades existentes.
El canciller expresó que este accionar refleja una justicia internacional que busca profundizar las desigualdades entre las naciones y desconoce su derecho a la autodeterminación. Además, reafirmó el compromiso de Venezuela con una justicia que sea equitativa y respetuosa de la soberanía de los pueblos.