La tensión entre Turquía e Israel ha aumentado de manera significativa tras la decisión del gobierno turco de solicitar un arresto internacional contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Esta medida se produce en un contexto de escalada bilateral, que se intensificó esta semana tras un bombardeo israelí a una base militar en desuso en el norte de Siria.
El ministro de Justicia turco, Akin Gurlek, comunicó las acciones judiciales mediante X, en el marco de una investigación que involucra la detención de activistas de la "Flotilla para Gaza", destinada a llevar ayuda humanitaria y desafiar el bloqueo marítimo de Israel. Según el Ministerio de Justicia turco, se emitieron órdenes de arresto el 14 de julio de 2026 contra Netanyahu y Afek Moskovitch por genocidio, solicitándose alertas rojas para su captura internacional.
Por su parte, Netanyahu desestimó el pedido turco, acusando a Recep Tayyip Erdogan de ser un "dictador antisemita" y un "genocida", resaltando las acciones de Erdogan en Chipre y su trato hacia los periodistas. Además, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, criticó la postura de Erdogan, sugiriendo que está llevando a Turquía hacia un conflicto peligroso en Siria.
En respuesta, el Ministerio de Defensa turco negó tener presencia militar en el aeropuerto sirio durante el ataque y el director de comunicación de la presidencia turca, Burhanettin Duran, afirmó que Turquía no se dejará manipular por figuras como Netanyahu.