La captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar de EE.UU. en Venezuela ha dejado alrededor de cien fallecidos y daños materiales aún sin cuantificar. El Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, intenta estabilizar la situación mientras busca establecer relaciones diplomáticas con Washington.
Grandes petroleras, incluyendo a la española Repsol, están evaluando los planes del presidente estadounidense, Donald Trump, para invertir en Venezuela y comercializar su petróleo, tras la promesa de que su Administración controlará las ventas de crudo del país sudamericano.
Además, el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) ha sufrido daños significativos en su infraestructura después de ser atacado por misiles, lo que resalta el impacto de la crisis en el país.