Desde la madrugada del 3 de enero, se ha desatado un conflicto en Venezuela tras el ataque militar de Estados Unidos, lo que marca un acontecimiento crítico en la historia reciente de América Latina. Este ataque, que ha resultado en al menos 80 muertes, es considerado un acto de guerra que busca imponer un nuevo modelo extractivista en el país, poniendo en riesgo la soberanía venezolana.
La Corriente Revolución Permanente – Cuarta Internacional (CRP-CI) ha expresado su rechazo a esta agresión imperialista, a pesar de ser críticos del gobierno de Nicolás Maduro. La organización solicita la liberación de Maduro y su esposa, Cilia Flores, argumentando que el Estado estadounidense no tiene derecho a juzgarlos. A su vez, advierten que el gobierno venezolano ha contribuido a la situación actual a través de políticas que han perjudicado al pueblo trabajador.
La CRP-CI llama a una movilización global de la clase trabajadora para enfrentar el imperialismo, enfatizando que la defensa de la soberanía venezolana no debe confundirse con el apoyo al régimen actual, que ha sido criticado por su autoritarismo y políticas entreguistas. La organización sostiene que la lucha contra el imperialismo es esencial para los explotados y oprimidos a nivel mundial.