El Gobierno argentino ha implementado cambios significativos en las normativas de importación de alimentos, ingredientes, aditivos y envases. La medida, oficializada a través del Decreto 697/2026, busca simplificar procedimientos y eliminar trámites redundantes, facilitando así el ingreso de productos al país.
Los productos que cuenten con certificaciones de países reconocidos por Argentina, o que se adhieran a las normas del Codex Alimentarius, estarán sujetos a un régimen más sencillo. Esto implica que estarán exentos de la obligación de ser incorporados al Código Alimentario Argentino y de distintos procedimientos administrativos previos.
Los importadores deberán presentar una declaración jurada y la autorización de comercialización correspondiente. Además, se establece que la autoridad sanitaria no podrá exigir requisitos adicionales para estos productos, lo que busca eliminar asimetrías que favorecen el ingreso de productos terminados en detrimento de la industria nacional.
El Gobierno argumenta que este cambio es necesario para alinear las regulaciones con las dinámicas del comercio nacional e internacional, promoviendo un sistema más ágil y eficiente que favorezca la importación y exportación de alimentos.