El Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas de 2026 se conmemora con un llamado urgente a los Estados y partes interesadas para reafirmar la primacía del derecho sobre la fuerza y la centralidad de las víctimas. Este día recuerda la gravedad de las desapariciones forzadas, un crimen que implica la privación de libertad de una persona por agentes del Estado, con la negación de su paradero.
Las desapariciones forzadas representan una violación de derechos humanos, dejando a las familias en un estado de incertidumbre y sufrimiento. A pesar de la existencia del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas desde hace 46 años y la adopción de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas hace 20 años, este delito continúa ocurriendo en todo el mundo.
Las víctimas enfrentan una lucha constante por la verdad, la justicia y la reparación, a menudo enfrentándose a obstáculos debido a la negación del Estado y la ineficacia de los mecanismos de investigación. La impunidad en estos casos agrava la situación, perpetuando el dolor y la esperanza en las familias afectadas.