El Día del Amigo, celebrado el 20 de julio, se ha convertido en una de las festividades más significativas para los argentinos. Millones de personas se reúnen para compartir comidas, intercambiar regalos y celebrar los lazos de amistad que enriquecen sus vidas. Esta ocasión invita a reflexionar sobre el valor de la amistad.
La celebración fue impulsada por Enrique Ernesto Febbraro, un locutor y odontólogo argentino que, en la década de 1940, notó la ausencia de un día dedicado a la amistad en medio de tantas fechas patrióticas. Su inspiración llegó tras observar la llegada del hombre a la Luna en 1969, un evento que consideró un símbolo de unión.
Febbraro comenzó una campaña desde su consultorio en Lomas de Zamora, enviando mil postales a figuras de distintos países para proponer la creación de esta celebración. Su iniciativa fue bien recibida, con un alto porcentaje de respuestas favorables. Finalmente, el 20 de febrero de 1979, la provincia de Buenos Aires oficializó el Día Internacional del Amigo mediante un decreto.
El odontólogo, quien falleció en 2008, describía la amistad como "la máxima virtud", resaltando su carácter desinteresado y su importancia en la vida de las personas.