Un buque metanero cargado con gas natural licuado fue atacado en el Golfo de Omán, cerca del estratégico Estrecho de Ormuz, generando preocupación en los mercados de energía globales. Este incidente ocurre tras un periodo de relativa calma desde fines de junio y podría afectar un reciente acuerdo de tránsito marítimo entre Estados Unidos e Irán.
El ataque se produjo en una zona controlada por la Guardia Revolucionaria iraní y se reporta que el Al Rekayyat, perteneciente a QatarEnergy, fue impactado en su costado de babor por un proyectil, provocando un incendio a bordo. Hasta el momento, no se han registrado víctimas ni daños ambientales, aunque se afirma que un segundo buque comercial pudo haber sufrido daños significativos durante el ataque.
Este evento pone en riesgo el suministro energético mundial, dado que aproximadamente el 20% del petróleo y gas del planeta transita por el Estrecho de Ormuz. La situación es alarmante, ya que se teme que las tensiones entre Irán y Estados Unidos se intensifiquen tras este incidente.