En la Asamblea General de la ONU del 7 de julio, se debatió la necesidad de poner fin al bloqueo económico impuesto por Estados Unidos contra Cuba, recibiendo un amplio respaldo con 136 votos a favor. Durante la discusión, se alertó sobre las graves consecuencias humanitarias que enfrenta la población cubana, incluyendo prolongados apagones y problemas en la distribución de agua potable.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, destacó que los daños económicos causados por el bloqueo entre marzo de 2025 y febrero de 2026 superaron los 8 mil millones de dólares. Los oradores también hicieron hincapié en el impacto negativo en sectores críticos como la salud y la educación, señalando que los hospitales operan con plantas eléctricas debido a la escasez de insumos médicos.
Asimismo, el Grupo Africano y otros bloques internacionales se unieron a la demanda de levantar las sanciones, citando advertencias sobre un posible "hundimiento humanitario" en la isla. Los participantes coincidieron en la urgencia de abordar la situación y cumplir con las resoluciones de la ONU que piden el fin del bloqueo.