Colombia enfrenta una crisis tras un sismo de magnitud 7,4 que ha dejado un saldo trágico de 111 víctimas fatales y múltiples edificaciones colapsadas en varias regiones. El epicentro del terremoto se ubicó en el Chocó, y las autoridades han activado un operativo de emergencia que incluye la incorporación de brigadas internacionales de búsqueda y rescate urbano.
El presidente Abelardo De La Espriella lidera el Comité Nacional para el Manejo de Desastres desde la Sala de Crisis Nacional de la UNGRD, mientras las Fuerzas Militares realizan el transporte de suministros médicos a las comunidades afectadas en las zonas montañosas más aisladas.
Entre las regiones más impactadas, el gobernador Juan Diego Patiño reportó que Risaralda ha concentrado 40 víctimas fatales, con 37 de ellas en Pereira. Además, en Manizales se han registrado dos muertes y doce edificaciones destruidas, mientras que en Cali, se documentaron 30 colapsos de estructuras y daños en siete centros asistenciales.
La Cancillería colombiana ha abierto canales para recibir asistencia técnica y humanitaria urgente de varios países, incluyendo Venezuela, Brasil, Cuba y México, que han ofrecido ayuda inmediata en este momento crítico.