El lunes 24 de agosto de 2026, aproximadamente 300.000 jubilados de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut se verán afectados por la suspensión total de atención a afiliados de PAMI en unas 60 clínicas y sanatorios privados. Esta decisión, anunciada mediante un comunicado conjunto, se toma en un contexto de restricciones previas en la atención, que ya se han venido aplicando durante los últimos dos meses.
Los prestadores de salud han señalado que la situación económica es insostenible, destacando que la pérdida del valor real de los aranceles que PAMI paga por los servicios médicos ha alcanzado un 75%, en comparación con una inflación acumulada del 341% en dos años y medio. Además, el aumento de aranceles comprometido por PAMI para el resto del año solo representará un incremento real del 6%, efectivo a partir de octubre, lo que consideran insuficiente.
Las clínicas implicadas brindan atención a cerca del 65% de la población de la región y generan alrededor de 10.000 puestos de trabajo directos. A pesar de que las autoridades de PAMI han reconocido la legitimidad del reclamo, no se vislumbran soluciones inmediatas. Por ello, los prestadores se ven obligados a avanzar con esta medida de fuerza, pidiendo disculpas a los afiliados por los inconvenientes que causará.