La creación del primer régimen de regalías mineras en Neuquén busca generar ingresos a la provincia a pesar de la actividad extractiva vinculada a Vaca Muerta. Esta normativa clasifica las arenas silíceas como minerales de primera categoría, otorgando al Estado provincial la propiedad de estos recursos, a diferencia de otras jurisdicciones donde se consideran canteras de tercera categoría.
Actualmente, se estima que se extraen unas 50.000 toneladas mensuales de arena local sin que se tribute por este concepto. La propuesta legislativa establece un régimen de regalías del 2% para los productos procesados dentro de Neuquén y 3% si el procesamiento se realiza fuera de la provincia. Las empresas deberán presentar declaraciones juradas trimestrales sobre el volumen extraído.
La calidad de las arenas es motivo de debate en la industria, ya que las operadoras prefieren las arenas de Entre Ríos, consideradas de calidad "premium", mientras que las de Neuquén podrían no cumplir con los estándares requeridos para mantener la productividad de los pozos a largo plazo.