La expansión poblacional en Neuquén capital, que incorporó casi 60.000 habitantes entre 2010 y 2022, ha planteado interrogantes sobre el acceso a la tierra. Este crecimiento demográfico, impulsado en gran parte por el desarrollo de Vaca Muerta, ha transformado el mapa inmobiliario de la ciudad, evidenciando disparidades significativas en precios y necesidades.
La disminución en la disponibilidad de terrenos dentro de la capital ha llevado a muchos a buscar opciones más económicas en localidades cercanas como Centenario, Plottier, Cipolletti y Fernández Oro, donde los precios pueden ser hasta cuatro veces más bajos. Las parcelas destinadas a viviendas unifamiliares, que actualmente tienen un valor base de 40.000 dólares, se ubican en las zonas más alejadas del centro, en áreas que han comenzado a urbanizarse recientemente.
Marina Demaría, presidenta del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, destacó que este fenómeno ha llevado a la desaparición de las antiguas chacras en barrios como Valentina Sur y Confluencia Rural, donde los loteos están reemplazando los terrenos de estepa y paisaje natural, especialmente en áreas cercanas al Polo Tecnológico y a las riberas de los ríos Neuquén y Limay.