La producción agrícola en Santa Cruz está experimentando un cambio significativo gracias a un proyecto del INTA en Perito Moreno. Este esfuerzo busca establecer al maíz como un cultivo viable en la región, rompiendo con la idea de que solo es apto para otras áreas del país. Santiago Toledo, coordinador de investigación del INTA, presentó los resultados preliminares en el Congreso Maizar 2026, destacando los avances logrados en ensayos en una chacra experimental.
Los ensayos, realizados entre noviembre y abril, utilizaron once híbridos de maíz adaptados a climas fríos, demostrando rendimientos prometedores a pesar de las heladas. Algunos alcanzaron hasta 6.000 kilos de grano por hectárea y 100.000 kilos de materia verde para ensilado por hectárea, con plantas de hasta 2,5 metros de altura. Este desarrollo se enfoca en generar alimento para la ganadería, especialmente para mejorar la producción ovina, que ha visto una drástica caída en su stock en los últimos años.
Con una pérdida de alrededor de 900.000 ovinos entre 2015 y 2025, la búsqueda de alternativas forrajeras se torna crucial. Los investigadores creen que, sin mejoras específicas en el suelo, aún hay potencial para aumentar los rendimientos, lo que podría transformar la producción alimentaria en la región.