La serie de la Copa Davis en el Ruca Che generó un gran interés, pero dejó al descubierto varios asientos vacíos en las tribunas. A pesar de la rápida venta de entradas en agosto, se estimó que alrededor de 350 lugares permanecieron desocupados durante el primer encuentro entre Argentina y Turquía.
El gobernador Rolando Figueroa había anunciado que no se regalarían entradas, buscando que el evento fuera rentable. Sin embargo, los espacios vacíos podrían estar relacionados con las entradas de protocolo asignadas a sponsors, cruciales para cubrir los costos del evento, especialmente de empresas del sector petrolero.
Un día antes del inicio de la competencia, la Asociación Argentina de Tenis comunicó que habría un remanente de localidades de protocolo disponibles. No obstante, no se especificó cuántas entradas había en total ni cuántas se lograron vender, lo que impide determinar si todos los asientos vacíos correspondían a este remanente.
El momento elegido para liberar estas entradas, justo antes de la competencia, limitó las posibilidades de compra para aquellos que no lograron adquirir tickets con antelación. Esta situación resalta la importancia de una mejor planificación en la distribución de entradas para futuros eventos deportivos.