El fútbol argentino sigue creciendo en popularidad, con un aumento en el número de practicantes y espectadores en comparación con dos décadas atrás. Más de 3.000 clubes de fútbol activos en el país organizan torneos barriales y ligas locales, donde muchos argentinos juegan sin necesidad de la Primera División. Esta base es fundamental para la pirámide del fútbol en Argentina.
El fútbol femenino también ha ganado terreno, con un aumento en el número de jugadoras y mayor visibilidad. La Selección femenina ha participado en competiciones como la Copa del Mundo y la Copa América, lo que ha contribuido a la expansión del deporte en el país.
La emoción por el próximo Mundial 2026 está en aumento, especialmente tras el desempeño de Argentina como campeona defensora. La selección ha demostrado un rendimiento impresionante en las fases de clasificación, lo que ha generado un fuerte sentido de orgullo nacional entre los aficionados. Un estudio de Netquest indica que el 89% de los argentinos asocia su entusiasmo por el Mundial con el orgullo por su país, y el 77% menciona la unión nacional como un motivo principal para seguir el torneo.
La psicóloga Cecilia Pedace señala que esta pasión por el fútbol se transmite de generación en generación, dejando una huella emocional en cada familia. Así, el fútbol no solo entretiene, sino que también estructura la identidad y la vida social en Argentina.