Las fuertes lluvias y el granizo han ocasionado serios daños en la infraestructura de Neuquén, dejando a varias localidades incomunicadas. Este fenómeno ha sido considerado inusual, ya que no se registraban precipitaciones de tal magnitud desde hace 70 años.
Ante esta situación, el Gobierno provincial ha declarado la emergencia por un periodo de 6 meses y ha puesto en marcha operativos aéreos para asistir a las familias afectadas. La destrucción de rutas ha impactado el acceso a diversas comunidades y ha interrumpido las actividades en Vaca Muerta.
Las autoridades han emitido advertencias sobre el riesgo de nuevos eventos climáticos extremos durante la temporada de verano, lo que podría complicar aún más la situación en las localidades afectadas. Actualmente, se están realizando evaluaciones de los daños y las necesidades de las poblaciones para asegurar una respuesta adecuada.