El Tren Solidario avanza hacia Senillosa con una carga significativa de donaciones y 160 pasajeros voluntarios. Este viaje, el número 62 de la iniciativa, incluye entre 30 y 40 toneladas de leña, alimentos no perecederos, ropa de abrigo, frazadas, colchones, muebles, agua mineral, juguetes y libros, destinados a instituciones en Zapala.
La trayectoria del Tren Solidario se remonta a 2001, cuando comenzó como parte de un programa de Responsabilidad Social Empresaria de la revista Rieles. Desde entonces, ha recorrido más de 50.000 kilómetros en Argentina, entregando más de cuatro millones de kilos de donaciones. Sergio Damián Rojas, director del tren, destaca que cada ayuda puede significar mucho para quienes la reciben.
Este viaje no solo representa una vuelta a un territorio conocido, sino también una respuesta a las necesidades generadas por las condiciones climáticas en la región. Rojas menciona que es la segunda vez que el tren llega a Senillosa, habiendo hecho su primera visita en 2007.
Los pasajeros son voluntarios comunes que se han sumado a esta cruzada, incluyendo vecinos, trabajadores y familias que buscan participar de manera concreta en esta causa solidaria.