Las tensiones geopolíticas generadas por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han desencadenado una crisis energética significativa, afectando el 20% del consumo mundial de petróleo. En marzo, el precio del crudo superó los 100 dólares por barril.
Ante esta situación, la terminal de Puerto Rosales, en el sur de la provincia de Buenos Aires, ha incrementado su actividad, alcanzando un récord de cargamentos para exportación en mayo. Se espera que en noviembre se supere este nuevo récord, impulsado por el aumento en el tamaño de los buques que operan en el puerto, como los Suezmax y Aframax.
Durante el primer semestre de 2026, los aceites crudos se convirtieron en el principal producto de exportación de Argentina, con ventas que alcanzaron 4.693 millones de dólares, un aumento del 47,7% en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento se atribuye a los altos precios internacionales y las inversiones en infraestructura que han permitido una mayor evacuación del crudo.
Entre enero y agosto de 2026, Estados Unidos absorbió el 33,6% de las exportaciones argentinas de petróleo, mientras que otros países como Tailandia, Singapur, Malasia, China, Corea del Sur y Australia se perfilan como nuevos destinos. Tailandia, en particular, concentró el 11,7% de las exportaciones totales en los primeros ocho meses del año.
El mercado asiático enfrenta una necesidad estructural de diversificar sus fuentes de abastecimiento de crudo, lo que ha permitido que países como Argentina, Brasil y Guyana se posicionen como alternativas relevantes ante la dependencia tradicional del Medio Oriente.