Este martes, el aeropuerto de Neuquén experimentó un desbordante flujo de tráfico, con tres vuelos casi simultáneos que colapsaron los accesos y el estacionamiento de la terminal. Los vehículos se alineaban desde la casilla de entrega de tickets hasta superar la rotonda de acceso en Belgrano y San Martín, donde una única casilla habilitada generaba largas demoras para ingresar.
El estacionamiento estaba completamente lleno, con taxis, remises y autos de alquiler ocupando el frente de la terminal en medio de un desorden evidente. Recoger o dejar pasajeros se tornaba complicado, obligando a los conductores a buscar espacios lejanos y caminar a través de condiciones climáticas adversas, como lluvia y viento.
Las filas en la salida también eran significativas, con al menos tres colas convergiendo hacia una única casilla de cobro, lo que podía llevar hasta media hora para completar el trámite. A pesar de ser un problema recurrente, la situación no muestra signos de mejora a más de dos años de advertencias sobre la infraestructura insuficiente para manejar el crecimiento vinculado a Vaca Muerta.
La próxima prueba para el aeropuerto será del 19 al 22 de octubre, cuando se realice la exposición Argentina Oil & Gas Patagonia, que se espera atraiga a más de 17.000 visitantes y 400 expositores. Con el montaje de carpas ya en marcha, la llegada de delegaciones comenzará días antes del evento, lo que incrementará aún más la demanda sobre las instalaciones del aeropuerto.