El desarrollo de Vaca Muerta ha impulsado un crecimiento significativo en Sica Metalúrgica, que prevé cerrar 2026 con un volumen de negocios más de 30% superior al del año anterior. La empresa, ubicada en Esperanza, está planificando inversiones que oscilan entre u$s4 M y u$s5 M para mejorar su tecnología y aumentar la eficiencia en la fabricación, preparándose para proyectos energéticos de mayor envergadura.
El sector de oil & gas representa actualmente aproximadamente el 70% de los pedidos de Sica, y se espera que la complejidad de los proyectos continúe en aumento. Esteban Weidmann, gerente comercial de la empresa, destacó que Sica está equipada para fabricar recipientes capaces de soportar presiones de hasta 10.000 psi, una exigencia que refleja el avance del shale.
Hasta octubre, Sica ya había alcanzado la meta comercial prevista para todo el año y opera con un turno, lo que le permite absorber aún más demanda. Weidmann enfatizó que el crecimiento no depende de un solo proyecto, sino de toda la infraestructura necesaria para soportar el aumento de producción, con un horizonte de desarrollo que se extiende por 10 años o más.
Además, la empresa ha realizado una recompra de la participación de un socio español en un proyecto de fabricación de torres eólicas por aproximadamente u$s8 M, lo que le ha permitido recuperar espacio productivo y duplicar su capacidad de producción.