Argentina podría alcanzar un superávit comercial energético de más de US$10.000 millones para finales de 2026, gracias al crecimiento de la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta. Esta proyección fue presentada por Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), durante la exposición Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 en Neuquén.
Las exportaciones del sector energético podrían llegar a US$50.000 millones hacia 2030, reflejando un cambio significativo en la industria hidrocarburífera argentina. López Anadón destacó que el sector ha pasado de déficits de aproximadamente US$5.000 millones anuales a un saldo positivo, impulsado por una mayor participación de la producción no convencional y nuevos proyectos que buscan aumentar la capacidad exportadora.
La reducción de las importaciones de combustibles y gas natural licuado, junto con el aumento de las exportaciones, son claves para este cambio. Para continuar este crecimiento, se considera esencial ampliar la infraestructura de transporte de petróleo y desarrollar proyectos de licuefacción de gas natural para acceder a nuevos mercados internacionales.
López Anadón también subrayó el impacto que la actividad hidrocarburífera tiene sobre diversos sectores productivos, afirmando que Vaca Muerta impulsará la economía a través de la inversión, el empleo y la mejora en la balanza comercial. La expansión de las operaciones generará demanda de maquinaria, equipamiento, servicios tecnológicos y obras de infraestructura.