Las obras energéticas en la región han generado un total de $53.779 millones en Ingresos Brutos en un periodo de 20 meses, destacando la importancia del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur en este proceso. Este ducto, que conecta la producción petrolera de Neuquén con la costa atlántica de Río Negro, está en su etapa final de construcción.
Los municipios se beneficiaron con $14.251 millones a través del régimen de coparticipación, lo que representa aproximadamente 9,3 millones de dólares. Esta recaudación ha tenido un impacto considerable en las cuentas públicas de la provincia, aunque se plantean dudas sobre la sostenibilidad de estos ingresos una vez que la actividad constructiva disminuya.
El Gobierno provincial, encabezado por Alberto Weretilneck, busca mitigar este descenso mediante los impuestos generados por la futura operación del oleoducto y el aumento del transporte de petróleo, así como por las inversiones en gas natural licuado (GNL).
Los datos de la Agencia de Recaudación Tributaria, dirigidos por Alejandro Palmieri, indican que el 75% de los ingresos provino de contratistas principales, que aportaron $40.779 millones, mientras que más de 500 proveedores de bienes y servicios contribuyeron con $13.000 millones. Esto refleja que el efecto tributario se extiende más allá de las grandes empresas petroleras, abarcando a diversas industrias relacionadas con la infraestructura.