El sector energético argentino enfrenta un desafío significativo relacionado con la disponibilidad de capital humano. Se estima que para 2030, la demanda de trabajadores directos en la industria ascenderá entre 30.000 y 43.000 profesionales, alcanzando un pico proyectado hacia 2029. Este crecimiento se ve complicado por la limitada capacidad de formación técnica local, lo que impulsa la necesidad de repatriar ejecutivos senior que actualmente trabajan en el extranjero.
Un informe de la consultora Numan, titulado "Energía argentina por el mundo 2026", destaca la situación de más de 1.200 profesionales argentinos en el exterior, de los cuales se analizaron 183 respuestas. El estudio revela que el 55,2% de los encuestados tiene más de 20 años de experiencia en la industria energética, y el 84,2% cuenta con más de 10 años en este campo. Además, el 75% ocupa cargos gerenciales o superiores, con un 13,7% en posiciones C-Level.
La investigación también muestra que el 55,7% de estos profesionales reside en el exterior desde hace más de 10 años, lo que sugiere una diáspora experimentada que ha adquirido un valioso conocimiento internacional, especialmente en operaciones similares a Vaca Muerta. La mayoría de estos profesionales se distribuye en 33 países, con una fuerte concentración en Europa (33,3%) y Norteamérica (30,6%), siendo Estados Unidos el país con la mayor cantidad de residentes argentinos en el sector.