Vaca Muerta proyecta alcanzar una producción de 2,5 millones de barriles diarios en un futuro cercano, lo que representa un importante incremento en la actividad. Durante el panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería, expertos como Roberto Lino Blanco y Andrés Jacob discutieron la necesidad de reevaluar la logística ante este crecimiento. Se estima que Argentina cerrará el año en 1 millón de barriles y, en tres o cuatro años, se acercará a la nueva meta productiva, destacando que el país posee la segunda mayor reserva de shale gas del mundo.
El desafío radica en que este aumento en la producción se traduzca en una mejora del suministro. Se anticipa que el consumo de arena para la actividad petrolera se duplicará hacia 2030, alcanzando entre 11 y 12 millones de toneladas. Sin embargo, Blanco advirtió que la infraestructura actual no está preparada para manejar este volumen, lo que incluye la capacidad portuaria para el movimiento de graneles. La falta de integración en la logística es un tema recurrente, y se sugiere la creación de una mesa de trabajo que incluya recursos humanos y servicios necesarios.
Jacob enfatizó la importancia de planificar a largo plazo, considerando no solo los problemas inmediatos, sino también las necesidades futuras a 3, 5 y 10 años. Además, se mencionó el uso de bitrenes, que son unidades de 75 toneladas, como una forma de mejorar la eficiencia del transporte y reducir la contaminación asociada.