La crisis en Medio Oriente ha generado un escenario de volatilidad extrema en el mercado energético, lo que podría tener un impacto positivo para Argentina y su potencial en Vaca Muerta. A pesar del aumento del precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, la actividad en la formación no ha experimentado cambios significativos, ya que las empresas petroleras mantienen sus cronogramas planificados a largo plazo.
Los analistas destacan que la ubicación geográfica de Argentina se revaloriza en este contexto, ya que el país está alejado de los conflictos bélicos y tiene acceso al mar sin bloqueos. Esto podría facilitar el acceso al mercado asiático, aumentando el atractivo del petróleo argentino. Además, las exportaciones de petróleo se beneficiarán de esta situación, aunque la industria se prepara para operar en un marco de precios variables y proyecciones a mediano plazo.
A pesar de los puntos positivos, fuentes del sector advierten que los cambios en la actividad de perforación no son inmediatos, y que la planificación a largo plazo sigue siendo primordial para el desarrollo de proyectos en Vaca Muerta.