Vaca Muerta se ha convertido en el núcleo de la actividad hidrocarburífera en Argentina, concentrando la mayor cantidad de equipos de perforación activos del país. Este reservorio de recursos se encuentra en la Cuenca Neuquina, que abarca gran parte de Neuquén y sectores de otras provincias. Su superficie es de aproximadamente 30.000 kilómetros cuadrados.
El nombre "Vaca Muerta" tiene orígenes geológicos e históricos, y no fue elegido por ninguna empresa. Existen varias teorías sobre su denominación; una sugiere que se debe a la forma de las montañas que se asemejan a una vaca recostada. Otra hipótesis menciona que el fuerte olor a gas y petróleo de las piedras podría haber inspirado el nombre, recordando a un animal en descomposición.
Es importante aclarar que Vaca Muerta no debe ser confundido con un yacimiento, ya que se trata de una formación sedimentaria del Jurásico, compuesta por margas bituminosas y otros minerales. Esta formación ha sido fundamental para la industria energética, ya que los hidrocarburos se encuentran atrapados en rocas de baja permeabilidad, lo que requiere técnicas específicas para su extracción.