La presentación del gobernador Rolando Figueroa sobre la distribución de ingresos de cada barril de petróleo ha suscitado un debate sobre los recursos que recibe Neuquén y su gestión. A pesar de ser una de las principales provincias productoras de petróleo en Argentina, con un crecimiento significativo en la atracción de inversiones, la provincia enfrenta carencias en infraestructura, viviendas, escuelas y servicios públicos.
Durante la exposición del plan de ejecución del Parque Industrial Capital, Figueroa explicó que, del valor de cada barril, el 31% corresponde a costos de producción, el 29% a empresas operadoras, el 17% a ingresos del Tesoro nacional, el 10% a impuestos nacionales coparticipables y el 13% a regalías y recaudación provincial. Estos porcentajes reflejan la complejidad del financiamiento de las obras necesarias para la expansión de Vaca Muerta.
El gobernador señaló que, aunque Neuquén contribuye considerablemente a la economía nacional, recibe una parte relativamente pequeña de la riqueza generada por la industria petrolera. Este argumento plantea la necesidad de examinar cómo se administran los recursos y qué resultados se obtienen para la población. Sin embargo, la comparación entre los diferentes conceptos de ingresos y costos requiere un análisis más profundo, ya que no todos los elementos son directamente comparables.