Andrés Asiain, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, advirtió sobre la imposibilidad de colocar nueva deuda voluntaria en Argentina debido al actual riesgo país. Esta situación es consecuencia del sobreendeudamiento que comenzó en 2018, lo que ha llevado al Estado a depender de organismos como el FMI.
A pesar de las restricciones internacionales, el analista destacó que la macroeconomía local ha encontrado una sólida base gracias al desarrollo del sector hidrocarburífero, lo que ha permitido generar divisas a partir de la energía. Este cambio ha contribuido a mejorar el mercado cambiario y a reducir históricas deficiencias.
Sin embargo, Asiain también indicó que existe una vulnerabilidad latente por la masiva dolarización de carteras, con más de 40.000 millones de dólares depositados en el sistema bancario. Aunque los fondos son estables, un clima de desconfianza podría afectar la liquidez, lo que podría llevar a situaciones críticas como un corralito.
El director del CESO cuestionó la discrepancia entre la retórica en redes sociales y la necesidad de previsibilidad exigida por los grandes fondos de inversión, sugiriendo que la falta de solvencia técnica en los discursos afecta negativamente la percepción del mercado.