El desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de proyectos de infraestructura energética en Argentina generan una alta demanda de mano de obra especializada. Se estima que, en su máxima actividad, se requerirán entre 30.000 y 43.000 trabajadores directos, concentrándose mayormente en la construcción de infraestructura.
Un estudio realizado por Aleph Energy y el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) proyecta que la actividad en Vaca Muerta podría involucrar entre 180.000 y 240.000 trabajadores en total, considerando tanto empleos directos como indirectos. Sin embargo, un cuello de botella se presenta en posiciones ejecutivas, con un número significativo de profesionales argentinos trabajando en el exterior.
La consultora Numan identificó a más de 1.200 profesionales del sector energético que residen en otros países. Una encuesta realizada entre agosto y septiembre de este año reveló que el 54% de ellos considera probable regresar a Argentina en los próximos tres años, mientras que un 14% ya está considerando activamente esa opción.
La mayoría de los consultados cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria y muchos ocupan posiciones gerenciales. La disposición a regresar está vinculada a condiciones laborales atractivas, como compensaciones en moneda dura y cobertura para relocalización familiar. A pesar de esto, un 21% de los encuestados estaría dispuesto a aceptar una reducción salarial si el proyecto profesional es satisfactorio.