El crecimiento en el sector hidrocarburífero en Neuquén ha superado el 28% en comparación con el año anterior, consolidando su papel como un pilar fundamental para la balanza comercial de divisas del país. Este aumento en la producción se debe a la eficiencia en las operaciones de fractura y el uso de pozos horizontales más largos, especialmente en áreas operadas por empresas como YPF, Vista y Shell.
El crudo extraído en Neuquén representa más del 60% de la producción nacional, lo que contrarresta la disminución de las cuencas convencionales en el Golfo San Jorge y Mendoza. Este hecho ha llevado a un reordenamiento en las prioridades de inversión del sector privado y ha permitido que la administración del gobernador Rolando Figueroa celebre un flujo histórico de regalías petroleras, vital para las finanzas locales en un contexto de paralización de la obra pública nacional.
El impacto de esta producción también es notable para el gobierno nacional, que considera esencial el crudo neuquino para mantener el saldo exportador y facilitar la liquidación de divisas en el mercado. Sin embargo, las compañías operadoras advierten que para mantener este ritmo de producción, que supera los 700.000 barriles, es necesario resolver problemas de infraestructura y disponibilidad de equipos de perforación de última generación.