El avance en la infraestructura energética de Río Negro se manifiesta con la llegada de dos monoboyas que permitirán la carga de petróleo de Vaca Muerta en superpetroleros. Estas estructuras serán instaladas frente a Punta Colorada, a aproximadamente siete kilómetros de la costa, formando parte de un sistema marítimo crucial para la exportación de crudo.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó que estos desarrollos no son meros proyectos, sino realidades que están transformando a la provincia en un punto clave para la energía argentina. El puerto de San Antonio Este se está convirtiendo en un eje central de los principales proyectos que conectan Vaca Muerta con el mercado internacional.
Las monoboyas, que pesan 272 toneladas y tienen un diámetro de 15,3 metros, se integrarán al sistema offshore del Vaca Muerta Oil Sur. Este sistema facilitará la conexión entre el oleoducto submarino y los buques petroleros de mayor capacidad, conocidos como VLCC, que pueden transportar hasta dos millones de barriles de crudo por viaje.
Con la recepción de caños para el San Matías Pipeline, que llevará gas desde Vaca Muerta hacia la costa rionegrina, la provincia avanza hacia un nuevo horizonte energético, consolidando su rol en el mapa energético de Argentina.